Estructura de carácter oral

El carácter oral está vinculado a experiencias de privación repetitivas.

El niño no ha sido alimentado física y/o emocionalmente.

La madre o figura materna estaban deprimidas, desbordadas o enfermas durante este período de desarrollo infantil.

Período crucial cuando el niño habría necesitado ser alimentado, sostenido, apoyado…

Necesidades y emociones:

El niño siente una pérdida, un abandono y termina reprimiendo sus necesidades insatisfechas para no hundirse completamente en la desesperación.

El niño intentará valerse por sí mismo controlando sus impulsos corporales y motores diseñados para pedir lo que necesita. Tiene éxito en parte, pero inconscientemente sus necesidades orales aún están vivas.

Necesita afecto, aceptación y seguridad absoluta, pero experimentará su impotencia para obtener una respuesta del entorno.

Sus necesidades insatisfechas generarán dependencia y una disminución de la combatividad.

Estructura física y energética:

  • Delgadez y, a veces extrema (incluso si la persona come mucho)
  • El organismo está bajo de carga energética. Hay justo la suficiente energía para mantener funciones vitales pero no la suficiente para cargar el sistema muscular.
    Por lo tanto, encontraremos en la estructura oral fatiga, una falta crónica de energía y dificultad para actuar.
  • La mirada, a veces implorante, puede bombear tu energía.
  • La respiración es limitada y no permite que el cuerpo se cargue con suficiente energía.
  • Hay una restricción de movimientos que permite pedir y protestar.

Il y a une restriction des mouviments permettant la demande et la protestation

Podemos notar así: una brecha pronunciada entre la cabeza y el cuerpo.

Esto se debe a una fuerte tensión en la base del cráneo que inmoviliza el impulso de morder y chupar.

Fuertes tensiones a nivel de la cintura escapular y entre los omóplatos que impiden los movimientos de extender los brazos o de golpear.

-Mantiene un pobre contacto con la tierra.

Piernas poco sólidas con rodillas que tienden a doblarse hacia adentro y con tendencia a hundir el arco de los pies.

Dinámica del carácter:

Sentimiento de que todo debe darse sin tener que hacer un esfuerzo:

El oral es como un niño interesado solo en sus propias necesidades y sus propios sentimientos.

Dificultad para aceptar la realidad y la necesidad de una lucha por la supervivencia.

No hace ningún esfuerzo por obtener lo que necesita.

De hecho, su deseo no es lo suficientemente fuerte, ya que fue sofocado desde el inicio.

Teme “acercarse” porque ha experimentado repetidas decepciones.

El oral es una persona dependiente que tiende a aferrarse y a tomar energía de los demás. Le falta tanta energía que necesita a los otros para “cargarse” de ella.

Depresión de tipo oral:

Sentimientos de vacío interior y soledad, incluso si la persona está rodeada y relacionada con los demás.

Funcionamiento cíclico de las fases de euforia y de depresión.

Objetivo terapéutico:

Acompañar al paciente a que fortalezca sus raíces y aumente su carga de energía.

Esto le permitirá sentir que puede ser su propio apoyo y ser independiente en su existencia.

Llevarlo a amarse, a aceptarse y a desarrollar una autoconfianza capaz de reemplazar la que sus padres no le dieron.

Ayudarle a encontrar el lugar que le corresponde en el mundo y a desarrollar su capacidad de interactuar con los demás.

Resumen de la estructura del personaje según Anne Hodiamont, terapeuta bioenergética y certificada en “Energías sutiles” desde 2016.

Anne ha estudiado Presencia integral con Jan desde 2011.

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